Tomar decisiones es indispensable.

Una decisión se podría definir como la resolución que se toma sobre alguna situación específica en la vida. El tomar decisiones es, por lo tanto, el proceso que nos lleva a tomar esta resolución entre varias opciones posibles.

Por ejemplo: tengo la opción de elegir entre qué tipo de mascota quiero, si un perro, un gato o un conejo.

Y después de analizar las opciones, tomo la decisión final de escoger un perro.

Estar vivo implica tener que decidir

Es importante destacar se toman decisiones todos los días desde el primer momento en que se abren los ojos, muchas de ellas incluso sin que usted se percate y por otro lado, muchas que definirán el rumbo de su vida.

Estar vivo implica que tendrá que decidir, ya que el no tomar una decisión únicamente le ubica en una zona de inmovilidad.

Sin embargo, si se analiza a profundidad, el hecho de no tomar una decisión en un momento o situación particular es también una decisión que puede o no resultarle.

No todas las decisiones son igual de trascendentales, muchas de ellas pueden ser sencillas de tomar y no implican un esfuerzo emocional mayor.

Cada persona va a determinar, de acuerdo con sus valores, características personales y herramientas, cuánta energía le va a dedicar a cada decisión.

Cuando se tiene claridad de cuál decisión es trascendental y cuál no lo es, se puede determinar la manera en que se va a responder ante la necesidad de tomar una posición en alguna situación específica.

Conforme los seres humanos se adentran a una vida adulta y más cargada de responsabilidades, múltiples preguntas que implican tomar una decisión aparecen.

¿A qué quiero dedicarme en la vida?

¿Me quiero casar y tener hijos?

¿Es esta la pareja que quiero para el resto de mi vida?

¿Es prudente que solicite ese préstamo?

Todos estos cuestionamientos implican tomar una decisión, que en la mayoría de los casos puede tornarse como algo automático. Sin embargo, todo proceso de elección requiere análisis, esfuerzo y consciencia.

Tomar decisiones es indispensable. Aun cuando se torne difícil, haya dudas y quizás personas alrededor que puedan opinar.

Para ello es importante tomar en cuenta algunos aspectos:

  • Consciencia de lo que está ocurriendo

Esto implica tener claridad del conflicto o el reto. Es decir, saber ponerle nombre.

  • Plantearse una pregunta específica

Del reto que usted observa y tiene consciencia que existe, plantear una pregunta específica.

  • Analizar las opciones presentes y los múltiples escenarios

Tomando en consideración deseos, habilidades, herramientas y metas a futuro.

Evitando comprometerse a sí mismo por complacer a otros.

  • Adquirir responsabilidad y tomar la decisión

Esto implica ser firme con la decisión tomada, observar que cuando se dice sí a algo, automáticamente le está diciendo no a lo otro.

Aceptar y asumir la responsabilidad de dicha decisión.

Quizá cuando lee esto le puede generar una sensación de temor o inseguridad, sin embargo, es parte justamente de orientar su vida hacia el camino que desea y considera bueno para usted.

No obstante, en este camino de tomar una decisión, es altamente posible que se encuentre con situaciones, personas o pensamientos automáticos que le hagan dudar o incluso arrepentirse de algo que en su momento consideró importante.

Aspectos como: la familia, lo que digan las personas externas, lo que digan mis amigos, nuestra creencia espiritual, la manera en que se acostumbró a vivir su vida, etc.

Justamente de ahí es de donde nace la importancia de ser consciente, y cuestionarse si eso es verdaderamente lo que desea.

Ahora bien, las emociones también juegan un papel importantísimo en este proceso de decidir.

Ellas actúan como pastilla efervescente, llegan y de forma rápida cambian nuestras percepciones, haciéndonos tomar decisiones que están basadas justamente en esa efervescencia.

Es por ello que se recomienda entablar una conversación y tomar decisiones cuando no se está bajo el efecto de una emoción. Porque ellas pasan, son efímeras y pueden dejar consecuencias que no lo son.

Por esta razón, quisiera finalizar este espacio brindándole algunas recomendaciones para la toma de decisiones:

  • Identifique cuáles son las prioridades y valores en su vida
  • Busque motivos. Cuando usted se pregunta ¿por qué? La respuesta puede ser tan simple como “porque sí”. Pregúntese ¿para qué? ¿qué busco con esto?
  • Recuerde siempre que hay cosas en su control y cosas que no
  • Recuerde que toda decisión por más sencilla que sea implica asumir responsabilidades de esta. ¿Está dispuesto o dispuesta a asumirlas? ¿Conoce las consecuencias posibles?

Para todo esto, el primer paso es ver hacia adentro y en ocasiones esto no se puede hacer de forma individual. Por esta razón es importante la búsqueda de apoyo profesional, de manera que pueda usted contar con una guía que le permita observar los pequeños detalles que quizá está obviando.

No le tema a decidir, esto le ayudará a crecer como persona y acercarse más a la vida que desea.

Además, recuerde que llevar su proceso psicoterapéutico también es una decisión.

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