La autoestima

Fortalecer autoestima es uno de los motivos de consulta más comunes. Cada vez más personas son capaces de ver hacia adentro e identificar que su autoestima y autoconcepto no están donde ellos quisieran que estén.

Por ello quisiera compartir con ustedes un poco del tema.

Se entiende como autoestima el aprecio, consideración o amor que cada individuo tiene sobre sí mismo. Esta va a determinar si esa persona está conforme con su forma de ser, o si, por lo contrario, tiene un pensamiento negativo de sí.

Terapia individual Adultos

El plantearse la pregunta ¿quién soy yo? E identificar las respuestas que surgen de ella, hace que el individuo sea consciente del concepto que tiene de sí mismo. De ahí parte el autoconcepto.

El estado de estos dos componentes esenciales de la vida de todo ser humano hace que el comportamiento, estado de ánimo y rendimiento general varíen de una persona a otra.

Las creencias que tenemos de nosotros mismos se ven afectadas por nuestros propios pensamientos y en ocasiones también por factores externos, pudiendo estar en constante cambio dependiendo del contexto en el que usted se encuentre.

Así que la autoestima y el autoconcepto pueden aumentar, disminuir, mejorar o empeorar dependiendo de la situación emocional, familiar, laboral, social y afectiva.

Ahora bien, haber identificado que tiene una baja autoestima no le convierte en una persona menos valiosa, malagradecida o cualquier otra percepción negativa que tenga la sociedad.

Esto es parte de ser un ser humano, y a la vez es un reto que le invita a buscar la manera de mejorar su auto aprecio y concepto.

5 Libertades

Por esta razón quisiera compartir con usted las cinco libertades de una de las psicólogas que más ha marcado mi ejercicio profesional: Virginia Satir.

Estas afirmaciones que ella planteó nos ayudarán a voltear la mirada hacia la autoestima y autoconcepto, pudiendo iniciar así un proceso de mejoría y sensación óptima con nosotros mismos.

  1. “Libertad de ser y escuchar lo que está aquí, en lugar de lo que debería ser, fue o será”

Centrarse en el presente, disfrutando de lo que se tiene en este momento, en vez de excavar en el pasado o idealizar un futuro que es totalmente incierto.

Esta afirmación le invita a ser libre de ser, a dirigir su mirada hacia donde realmente quiere y no donde otros quieren que mire.

¿La clave? Conectar con usted mismo, escucharse, cuestionarse y responderse esas preguntas.

  1. “La libertad de decir lo que uno siente y piensa, en lugar de lo que uno debería sentir y pensar”

De forma asertiva expresar lo que realmente es importante para usted. Respetando en todo momento la integridad de quien se tiene al frente y siendo honesto con sus valores, creencias y deseos.

Esta libertad le invita a quitarse las máscaras, a crear relaciones auténticas que van a generar vínculos estables. Con ello, estará evitando la sensación de traición a sus propios ideales y construyendo sobre bases sólidas.

Ahora bien, socialmente se ha enseñado que quien es sensible y capaz de exponer sus pensamientos y creencias es débil. Sin embargo, quien es capaz de presentarse al mundo tal cual es, es el valiente.

Y esto no tiene nada de malo mientras se haga con responsabilidad emocional.

  1. “La libertad de sentir lo que uno siente, en lugar de lo que uno debería sentir”

Aprender a validar sus propias emociones, si están ahí es por una razón, están hechas para sentirse y darles el lugar que merecen. Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo, por esto es que requiere mucha consciencia para identificar lo que se siente realmente.

Para mejorar nuestra autoestima es importante el entrenamiento en lenguaje emocional, saber ponerle nombre a eso que se siente. Esto porque la tristeza se puede esconder detrás del enojo y confundirnos. Cuando se tiene claridad de lo que realmente pasa y se experimenta, mejor puede ser la gestión de lo que se siente.

  1. “La libertad de pedir lo que uno quiere, en lugar de esperar el permiso para hacerlo”

Todos y todas tenemos la libertad de elección.

La sociedad y en ocasiones la baja autoestima, han provocado que muchas personas se conformen con lo que se les otorga, sintiéndose insatisfechos con sus propias vidas.

Cuando se es capaz de reconocer lo que se quiere realmente, se trabaja en la manera de cómo comunicarlo de forma respetuosa y responsable, para apropiarse de la propia vida, del propio destino.

Esto implica un riesgo y en ocasiones saber decir “no”, convirtiéndole a la vez en un ser visible con voz y voto.

¡Es su decisión!

  1. “La libertad de correr riesgos por tu propia cuenta, en lugar de elegir sólo lo que es “seguro” y no arriesgarse”

Cuando se logra pasar por todas las libertades anteriores se llega a esta. En donde usted se va a sentir capaz de alcanzar sus metas, va a poder tomar riesgos controlados y tolerar la frustración al percibir las experiencias negativas como lecciones de vida y no como castigos.

De esta manera comprenderá que la vida no se trata de vivir positivamente siempre, si no que aprenderá a valorar sus propias fortalezas, empleando las herramientas que adquirió para sobrellevar cualquier situación difícil que se le presente. Se sentirá fuerte, seguro de sus decisiones y resiliente.

Virginia Satir con su pensamiento nos invitó a avanzar, a tomar una decisión: ser libre y con ello, apropiarse de su vida como verdaderamente suya.

Hoy yo le invito a que se acerque a pedir apoyo y guía. No todas las batallas se pueden luchar solo, en ocasiones se necesita respaldo para ir hacia esa caja de herramientas que sé que tiene y sacar la que corresponde para mejorar esa situación que está pasando.

Está a una sola decisión.

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