Destinamos varias horas al día al uso de redes sociales y el consumo de la información que vemos en ellas.

La evolución del ser humano y de la tecnología ha favorecido que pasemos cada vez más tiempo en redes sociales, consumiendo información, obteniendo ideas, compartiendo formas de pensar, viendo la vida de otras personas, entre otras cosas.

Parte de este libre e ilimitado acceso a las redes sociales ha causado mucho malestar emocional y mental en las personas que las utilizan. La razón de esto no es exactamente la red social como tal, sino el peso que se le otorga y la expectativa que se tiene de ella.

Muchas personas asisten a consulta por dificultades en su autoconcepto, algunos con niveles elevados de ansiedad y estrés, que en ocasiones viene ligado con el uso de redes sociales y el valor emocional y mental que se les otorga a estas.

El autoconcepto es la imagen que cada uno tiene sobre sí mismo. No es únicamente una imagen visual sino también un conjunto de ideas (conscientes e inconscientes) sobre quién soy y cómo otros perciben que soy. Es así como nuestro autoconcepto va a determinar también la idea que tenga cada persona sobre lo que es éxito y cómo este luce.

Es posible ver en estas plataformas personas con una vida que ante de ojos de otros puede resultar perfecta, personas con trabajos bien remunerados, viajes a menudo, relaciones de pareja admirables, estilos de vida saludables. En fin…. Se pueden ver personas felices, creciendo, avanzando y obteniendo logros.

¿Y qué pasa con los que están únicamente viendo a través de la pantalla?

En tan solo 20 segundos se puede obtener muchísima información visual sobre el éxito y la perfección de vida que tienen algunas personas, que ha provocado que quienes no tienen esas capacidades o no cuentan con esas posibilidades, se comparen, se sientan solos, tristes e incluso empiecen a desarrollar pensamientos negativos acerca de sí mismos y de la vida.

Esto nos lleva a cuestionarnos muchas cosas y principalmente el valor que se le otorga a lo que se ve en redes sociales.

Es por lo que muchas personas dentro de este mundo cibernético, y que tienen cientos de seguidores se han encargado de hacer ver que las redes sociales no son reales. Se ha elevado un mensaje de concienciación para destacar que algunas de las cosas que se ven ahí no son como realmente se ven.

Ya que encontramos también personas que parecen estar felices, tenerlo todo y que presentan cuadros importantes de depresión y ansiedad. Incluso muchos de sus síntomas se ven exacerbados por la misma imagen que “deben” dar a sus seguidores, ya que han asumido el compromiso de tener que ser esa persona.

Así mismo, encontramos a aquellos que deslumbran con sus logros académicos, sus viajes, su adquisición de bienes materiales y al final del día nos topamos con personas sencillas, que viven de deudas para poder hacer esto posible y mantener su imagen.

La pandemia incluso vino a poner otra situación en foco y es el tener una vida saludable y equilibrada, haciendo sentir a otros expuestos sobre sus propios hábitos y limitaciones.

Todas estas cosas están bien, no deberían ser censuradas porque al final del día podrían ser la inspiración que una persona requiere para salir adelante, lograr sus sueños o comprometerse con un estilo de vida más saludable.

Sin embargo, el estar bien, el estar feliz, el tener logros y una vida más saludable tiene que ver también con la salud mental y emocional. Tiene que ver con la autoestima, el autoconcepto y el amor propio que se tiene y que muchas veces pueden ser desbalanceados por el material que se consume diariamente en redes sociales, la comparación negativa y los pensamientos que surgen de ahí.

La comparación es inevitable, vivimos en sociedad y por ende estaremos enterados de las diferentes realidades de otros. Esta puede permitir llevar lejos a una persona, motivarla a ser su mejor versión y a crecer, sin embargo, es mejor que esos cambios inicien desde lo individual.

Una comparación entre quién fue, quién es y quién quiere ser.

Cuando se pone atención hacia lo que pasa afuera y lo que se ve en redes sociales, puede generarse un malestar importante a lo interno, ya que en ocasiones las vidas propias no se asemejan a lo que “debería ser” o a lo que sus amigos o conocidos están logrando. Las barras de exigencia se ponen por las nubes cuando la realidad de la persona es otra.

Adquirir el ritmo y estilo de vida que llevan algunas personas que vemos en redes sociales puede ser más lento y difícil de tener para personas que tienen otras fortalezas, realidades o herramientas.

Cuando se apunta a tener vidas similares de personas externas se tiende a anular, desprestigiar y minimizar los grandes avances, los grandes logros y las batallas luchadas con éxito. Se tiende a ver más afuera que adentro, donde está lo verdaderamente importante.

En ocasiones, se requiere de un empujón para ver hacia adentro y reconocer el grandioso ser humano que se es. Cada persona lucha una batalla interna que es silenciosa y en ocasiones poco visible hacia el exterior.

¡Crea en usted, vea lo que usted ha logrado más allá de una pantalla! ¡Hablemos!

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4 Comments

  1. Bryan S. junio 24, 2021 at 6:35 PM

    Súper acertado👌🏻 Lo más importante sin duda será tener consciencia de que nos afecta y aceptarlo!! Ya luego el cambio será más sencillo y gratificante🙏🏻 Gracias por este blog!

    • Krystel Sánchez Alemán junio 24, 2021 at 11:35 PM

      Muchas gracias Bryan por tu comentario.
      Así es, el primer paso para cualquier cambio es la consciencia.
      Es un placer para mí compartir un poco de mi conocimiento y experiencia que me deja el ejercicio de mi profesión.

  2. Edu junio 25, 2021 at 4:58 AM

    Totalmente de acuerdo! Como dicen donde vivo: “The grass is always greener on the other side” – Vivir en comparación no es sano. Comenzar por observar y dedicarle tiempo al interior en lugar del exterior es la mejor manera de comenzar a sanar. —> Al menos esa ha sido mi experiencia 🙂

    • Krystel Sánchez Alemán junio 25, 2021 at 5:57 PM

      Muchas gracias por tu comentario Edu.
      Es súper bueno como cada vez más personas son capaces de identificar que esto ocurre y que no es lo más saludable para sus vidas.
      Ese proceso de búsqueda y entendimiento puede ser complejo en ocasiones, mas no imposible.
      ¡Gracias por estar aquí y dedicar de tu tiempo!

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