Como bien es sabido para muchas personas, las mascotas generan múltiples beneficios. Ellas vienen a hacer en su vida mucho más de lo que son capaces de saber e incluso, más de lo que usted en ocasiones podría reconocer.
Indiferentemente el tipo de mascota, ellas dan cariño y comparten con usted sin juicios y sin cuestionamientos. Ellas no son capaces de discriminar, ni hacer diferencia por quién es usted, sus creencias, su aspecto, historia de vida o sus errores.
Las mascotas representan una gran responsabilidad para quienes deciden tenerlas, ya que es un ser viviente que requiere de atención, cuidos, tiempo y dinero. Sin embargo, la retribución que le da a usted y su salud mental/emocional no es cuantificable.
Entonces, ¿cuáles son los beneficios emocionales y mentales que generan las mascotas?
A continuación, les compartiré algunos de ellos.
Disminuyen la sensación de soledad
Muchas personas llegan a consulta indicando que se sienten solas aún cuando están constantemente acompañados o rodeados de personas. Esto porque reciben, en ocasiones, señalamientos, juicios y comentarios que, en vez de permitir crecer, le hacen sentir mal acerca de sí.
Una mascota viene a su vida a acompañarle libre de juicios, proporcionando a su vez contacto físico, y aunque no hablen, son capaces de escucharle y devolverle un sonido, gesto o movimiento.
Pueden servir de apoyo para una persona que atraviesa un episodio depresivo
Cuando se atraviesa un episodio de depresión, las personas carecen de motivación y energía para hacer múltiples tareas o actividades. Tener una mascota puede favorecer, ya que la persona adquiere un sentimiento de responsabilidad, empatía y amor hacia ese ser que le acompaña, por lo que logra levantarse y cumplir con las responsabilidades básicas que implica tener una mascota.
Mejorando con esto su motivación y dándole mayor sentido a su existencia.
Reducen los niveles de estrés
Esto porque al pasar tiempo con ellxs, acariciarles, jugar o sacarles a pasear, puede ayudar a despejar la mente de las cosas que generan estrés. De la misma manera, ayudan a enfocar su atención en las demás cosas que sí están bien en su vida y disfrutar del momento presente.
Favorece sus relaciones interpersonales
Al salir a pasear con las mascotas o pertenecer a algún club, usted puede crear lazos con otras personas. Incluso, puede ser el inicio de una conversación casual en la calle o con desconocidos en otros espacios.
Desarrollo de responsabilidad
Lxs dueñxs, en función de su edad, deben encargarse de algunas responsabilidades de sus mascotas, generando con esto hábitos y mayor atención a los detalles.
Desarrollo de empatía
Al comprender las necesidades de la mascota, así como aquellas cosas que le gustan, disgustan, le hacen bien o le hacen mal. Se logra comprender el dolor, la felicidad, la enfermedad en ellas, y con ello trasladarlo a las personas y su círculo social.
Fortalecen la sensación de autonomía y autovalía
De la mano con la responsabilidad, las mascotas pueden generar una sesión de que somos capaces, útiles e importantes, no sólo para la mascota sino también para su ambiente familiar y social.
Mejoran la autoestima
Al repasar exposiciones, reuniones o tener diálogos que le preparen ante una conversación importante frente a su mascota, usted puede sentirse más segurx y con ello desarrollar confianza.
Ayudan a desarrollar herramientas para solucionar conflictos
Las mascotas le preparan para que usted pueda manejar mejor un duelo, responder de forma más efectiva y eficaz ante la crisis, solucionar problemas e incluso le puede enseñar a amar. Todo esto lo hacen sin darse cuenta, de la forma más natural.
Estos beneficios aplican para cualquier persona y cualquier edad.
Si bien, no todas las personas o familias pueden tener una mascota en este momento, las situaciones no son permanentes y quizás pueda ser una posibilidad en el futuro.
Su vida y la de los suyos pueden cambiar de forma radical al incluir un nuevo miembro animal.